Vacas curiosas se asombran al descubrir que una roca intrusa era en realidad una tortuga.

Estas vacas confundieron a una tortuga con una roca, pero quedaron perplejas a notar que no olía como tal... ¡Incluso las atacaba!

Al igual que los humanos se acostumbran a sus hogares, las vacas probablemente se sienten cómodas en sus pastizales. Todas las criaturas se acostumbran a que ciertas cosas estén siempre en cierto lugar, y cuando notamos algo nuevo o fuera de lugar, nos sentimos desconcertados. Las vacas, por ejemplo, reaccionan de la misma forma cuando ven en su prado algo que no pertenece allí.

Tal fue el caso de estas vacas. Ellas observaban la llegada de un nuevo objeto en forma de roca a su prado con notable suspicacia. Pero esta «roca» no olía como tal, e incluso se movía un poco cuando la olfateaban. Esta cosa (fuese lo que fuese) no solo no pertenecía a aquel lugar, sino que además no tenían ni idea de lo que era.

De repente llegó un joven ternero, lo suficientemente listo como para acercarse a investigar más de cerca aquel nuevo y extraño objeto. Mientras que las otras vacas retrocedían acobardadas, este pequeño valiente se inclinó para olerla y empujarla… solo para recibir un buen golpe en la nariz de parte de lo que ahora claramente era una tortuga.

Al ver a su héroe vencido — o más bien saltando en el aire — las vacas corrieron en estampida hasta el otro extremo del corral, para darle a aquella misteriosa y terrorífica criatura todo el espacio que quisiera.
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