Técnico veterinario rescata a labrador chocolate más pequeño que una bebida achocolatada de la eutanasia.

Juntos llevan una hermosa vida.

Bronson era uno de los nueve cachorros nacidos de una labrador chocolate vía cesárea. Cuando los propietarios de la madre vieron que el pequeño cachorro tenía el paladar hendido, tomaron la decisión de sacrificarlo.

Los cachorros que nacen con el paladar hendido tienen pocas probabilidades de sobrevivir.

La técnico veterinario, Redditor y usuaria de Imgur KaffeKalle explica el por qué:

«Dependiendo de la severidad de la hendidura, y de si afecta al paladar blando o duro, los cachorros usualmente no prosperan. El espacio en el techo de sus bocas no les permite succionar apropiadamente la leche materna, y eventualmente mueren por inanición».

Ella subió una foto del paladar hendido de Bronson a Imgur:

Bronson no sabe que él nació siendo diferente. Él solo sabe que es un cachorro con ganas de amar y ser amado. Un amigo de KaffeKalle, quien es técnico veterinario, convenció a la familia de Bronson de que le cedieran al cachorro, y entones ella lo llevó consigo como su perro adoptivo de forma temporal.

En ese momento, este “grano de chocolate”, como KaffeKalle suele llamarlo, ¡era más pequeño que una malteada de chocolate!

¡Es TAN pequeño! ¿Puedes creerlo?

KaffeKalle alimentaba a Bronson cada 1 o 2 horas con la ayuda de una sonda durante una semana. Con los días, ella se dio cuenta de que este pequeño probablemente sobreviviría. Ella lo llevaba a su trabajo todos los días, de manera que pudiese brindarle atención extra y vigilar de cerca todas sus necesidades.

A medida que transcurrían las semanas, Bronson continuó volviéndose más fuerte y su mamá adoptiva se enamoraba más y más de él. Ella, al igual que muchos otros cuidadores temporales, no pudo resistirse… ¡Lo adoptó!

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Sería difícil culparla por su debilidad, ¿no les parece?

Ella le enseñó a Bronson las cosas de la vida – en esta oportunidad, le enseñó que los juguetes apilados también son sus mejores amigos y almohadas a la vez.

Ella le enseñó cómo sentarse.

Lo llevó de compras y le enseñó el valor de un dólar.

Bronson también hizo un montón de amigos.

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Este cachorro, a quien muchos no le dieron esperanzas de vida, ayuda a su mamá en el trabajo de vez en cuando.

Hoy Bronson es un tontito muy feliz, con amigos asombrosos y con una mamá cariñosa y leal, capaz de darlo todo por él.

¡Estamos tan felices de que KaffeKalle y su colega le hayan dado otra oportunidad a Bronson! Él es la prueba de que nosotros (sí, no solo los perros, sino también nosotros los humanos) podemos superar cualquier desafío. Podemos prosperar, ser adorables, oler traseros, y perseguir nuestras colas.

Estrechamos nuestras patas con todos aquellos que ayudaron a Bronson a tener una vida saludable y feliz.