Sépanlo chicas: mientras más inteligentes sean, más probabilidades tendrán de quedarse solteras.

Es un mundo muy duro el de allí afuera… lleno de primeras citas desastrosas, mal sexo y orgasmos fallidos.

Las mujeres de hoy comparan la idea de salir con alguien con la de un viaje a lo más profundo de la tundra ártica.

Puede llegar a ser una experiencia fría, incómoda, y es muy probable que mueras antes de poder encender alguna llama.

Tras años de aventuras fallidas y de ir mejorando cada vez más el equipaje, cuando decidimos volver a tomar el riesgo lo hacemos más y mejor preparadas. Conoceremos consejos, trucos y lecciones que solo pueden obtenerse de primera mano, y que desarrollan una infalible habilidad para detectar a los impostores, a los hombres que solo tratan de acostarse contigo y los lugares a los cuales jamás debes acercarte de nuevo.

Habremos cambiado nuestra forma de vestir, nuestro corte de cabello y estilo de peinado para ajustarnos mejor a nuestro destino, pero aun así, siempre hay algo que no sabemos cómo cambiar, y que convierte a esa aventura en una escalada peligrosa. Se trata de algo que no podemos esconder ni evitar seguir teniendo. Algo que jamás nos decomisarán al chequear nuestro equipaje ni podremos entregar en la aduana de ningún país.

Infortunadamente para las mujeres, ser inteligentes es algo muchas veces entorpece nuestro viaje y nos mantiene lejos de la tierra prometida. Porque, si eres una de esas mujeres brillantes y educadas que hay allí afuera, los que piensas es cierto… las mujeres inteligentes son más propensas a permanecer solteras.

El popular refrán “la ignorancia es una dicha” no alcanza para describir el sentimiento de frustración que algunas mujeres brillantes sienten mientras se acuestan solas cada viernes por la noche, sin nadie con quien discutir sobre la filosofía de Nietzsche o junto a quien leer las obras de Proust.

Y algo que no ayuda a mitigar ese dolor son las incomodas preguntas (especialmente de los padres) sobre si ya tienen novio, o cuando cuestionan el hecho de que no pueda encontrar a un bueno partido.

El dicho debería ser más bien algo así como “las ignorantes se quedan con los mejores hombres».

Pero, ¿a qué se debe esto? ¿Por qué a los hombres no les interesa una mujer con la que puedan conversar o competir? ¿Cuándo fue que esta aversión hacia las mujeres seguras e inteligentes se volvió pandémica?

En un artículo de “The Wire”, el reportero de finanzas John Carney le da una explicación a este fenómeno, argumentando que «los hombres exitosos salen con mujeres menos exitosas que ellos, no porque quieran que sus parejas sean ‘tontas’, sino porque prefieren a alguien con las mismas prioridades que ellos».

Básicamente, ellos quieren a alguien que jamás vaya a poner su carrera por encima de cosas como prepararles la cena y atenderlos.

Quieren a una mujer lo suficientemente tonta como para considerarlos su mayor prioridad, y lamentablemente, por cada mujer racional e inteligente que existe, hay decenas de mujeres así de tontas allí afuera.

Muchas mujeres darían la vida por sus hombres, siendo incapaces de contradecirlos, desafiarlos y verlos como sus iguales, sino como sus salvadores.

Pero de nuevo, decidir qué tipo de mujer eres es como elegir entre el cáncer terminal o el sida. Si eres estúpida, jamás te toman en serio; pero si eres inteligente, te toman demasiado en serio. Mujeres de todo el mundo se encuentran entre la espada y la pared en este sentido. Siendo realistas, una mujer considerada hermosa y atractiva no lo es precisamente por su cerebro, y aquellas que poseen un carácter fuerte por lo general son vistas como amenazantes, masculinas y poco deseables.

Un estudio en el que participaron 121 personas británicas concluyó que las mujeres con una gran inteligencia eran consideradas como problemáticas dentro de las relaciones heterosexuales.

Se pudo predecir que su inteligencia causaría problemas en algún punto de la relación. Por el contrario, los hombres inteligentes nunca eran considerados problemáticos, sino que está es una cualidad que los hace mas atractivos y deseables.

Estos estereotipos culturales y parcialidades de género impiden que la mujer sea valorada de forma igualitaria. Las mujeres educadas y racionales son ignoradas y menospreciadas por su gran inteligencia.

Irónicamente, las mujeres capaces de enseñar cosas valiosas al hombre y ayudarle en su crecimiento personal están siendo desechadas y cambiadas por chicas con escotes largos y tacones altos.

En cambio, hay millones de mujeres hermosas allí afuera buscando novios súper inteligentes. Y no quiero que las mujeres que ya tienen pareja se sientan aludidas por esto pero, para aliviar un poco el dolor y la tristeza que las mujeres inteligentes sienten al ver al hombre de sus sueños invitando a salir a una chica frívola, plástica y sin cerebro, al menos sepan que la mayoría de esos hombres solo disfrutan del buen rato y luego, por lo general, las desecharan.

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Ser el mejor puede ser lo peor.

Existe una epidemia de conformismo en esta generación actual. Mujeres de todas partes están cayendo muy por debajo de sus estándares solo por encontrar a un hombre que las aprecie. Están renunciando a cosas que siempre soñaron solo para poder decir «él es bueno conmigo».

¿Dónde está ese hombre que debería desafiarte y comprenderte? ¿Dónde está ese hombre capaz de impresionarte y apoyarte?

En un artículo de “The Daily Mail,” el Ministro para las Universidades David Willetts afirma: “Las mujeres exitosas tendrán que empezar a ‘desmejorar su linaje’ casándose con parejas menos calificadas que ellas. Y es probable que cada vez con mayor frecuencia elijan a sus hombres basándose en su capacidad de apoyo académico y profesional, en lugar en su capacidad de apoyo económico».

A juzgar por el hecho de que el ego masculino no se está desinflando al mismo ritmo con el que las mujeres incrementan su nivel educativo y preparación, obviamente se está creando un mayor desequilibrio en la escala. Las mujeres son cada vez más inteligentes, pero el grado de apoyo que estas reciben de los hombres no parece aumentar.

A la mayoría de las personas les gusta estar por encima del otro en una relación. Dado que los hombres han sido condicionados históricamente a creer que son superiores, cuando una mujer se muestra competitiva, ellos suelen sentirse amenazados.

El número de mujeres con algún nivel de educación académica superior ya sobrepasa al de los hombres, lo que parece haber disminuido las opciones a elegir a la hora de una cita. Los hombres simplemente no están preparados para aceptar un segundo lugar en cuanto a competencia laboral, y esto ha obligando a las mujeres a ceder o a quedarse solas.

Olvidas comerte el pastel completo

La inteligencia eleva nuestra ambición, que a su vez eleva nuestro nivel de abandono. Abandono hacia el amor, abandono hacia nuestra pareja y hacia la felicidad misma durante los años de lucha para obtener el tan ansiado título de postgrado. Nos enfocamos en nuestros estudios en lugar de encontrar nuestra pareja ideal y nos abandonamos al trabajo, rechazando invitaciones a cenar o a pasar de vez en cuando la noche en la discoteca.

Por desgracia, las que piensan que podrán conocer a un buen hombre más adelante, a esas alturas ya otras mujeres habrán conquistado y capitalizado a los mejores prospectos durante su juventud, mientras las mujeres «exitosas» se centraban en desarrollar sus carreras.

Las mujeres más astutas suelen entrar a la universidad no con la intención de graduarse, sino de casarse, seleccionando lenta y cuidadosamente entre los mejores hombres disponibles, quienes se supone que debían estar destinados a mujeres tan exitosas como ellos mismos.

Este fenómeno solo aumenta a medida que más y más mujeres completan con éxito sus carreras y dejan la universidad. Se sienten frustradas por su falta de amor y trabajan más duro aun por obtener logros a nivel profesional para llenar ese vacío. El Dr. Alex Banner del “The Huffington Post”  explica que las mujeres están compensando sus fracasos en el amor con carreras profesionales exitosas, dificultando aún más conseguir el verdadero amor.

Tener una gran mente es como tener una gran p…

Puede que seas sensible, dulce e insegura, pero tu inteligencia te convierte en una amenaza inmediata para los hombres. Tal vez no tengas músculos o un gran p…, pero los hombres siempre te verán como una competencia.

Eres intimidante y castrante. Aunque la mayoría de las mujeres inteligentes no son arrogantes ni presumen al respecto, muchos hombres asumen que sí lo son. Asumen que ellas van a querer corregirlos, intimidarlos o, Dios no lo quiera, hacerlos sentir inútiles.

En un artículo publicado por “The Daily Beast”, el Dr. Eileen Pollack explica: «todas estas contradicciones se encuentran tan arraigadas en nuestra cultura que algunos llegan a considerar imposible ser inteligente y sexy a la vez. Creo que la mayoría de nosotros no desafía a los paradigmas, sino que los absorbemos”.

Cuando una mujer es demasiado inteligente y exitosa, inmediatamente es etiquetada como “no apta para una cita”. Si es astuta y competitiva, es tachada injustamente por ser retadora y altiva.

La sociedad ha llegado a enseñarle a las mujeres que ser divertida e inteligente no te va a conseguir citas; pero un cerebro hueco y un corazón superficial puede que si lo haga.

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