Ignoraron A Un Indigente Camino A La Iglesia. Luego Lloraron de Vergüenza.

No creerás la manera en la que este indigente fue tratado, justo en la entrada de una iglesia.

Lo que pasó después te hará más humilde.

1

Un pastor se transformó en un indigente y se dirigió a la iglesia de 10.000 miembros donde debía ser presentado como el pastor principal esa mañana.

Caminó por la que sería su iglesia por 30 minutos, mientras se llenaba de gente que iba a escuchar la misa, y solo 3 personas de las 7.000-10.000 le dijo «hola».

Le pidió dinero a la gente para poder comprar comida, y ninguna persona se lo entregó.

2

Se dirigió al santuario para sentarse frente a la iglesia y los acomodadores le pidieron que se sentara en la parte de atrás. Saludó a la gente y solo recibió de vuelta miradas feas y condescendencia.

Mientras se sentaba en la parte de atrás, escuchó los anuncios eclesiásticos. Cuando todo estuvo listo, los mayores se pusieron de pie, emocionados por poder presentar al nuevo pastor de la iglesia a la congregación. «Nos complace presentarles al nuevo pastor.»

Todos miraron a su alrededor, mientras aplaudían con alegría y anticipación. El indigente sentado en la parte de atrás se puso de pie y empezó a caminar por el pasillo. Los aplausos cesaron y todos los ojos lo apuntaban. Caminó hacia el altar y tomó el micrófono de los ancianos (que sabían sobre esto) y, tras una pausa, recitó:

“Luego el Rey le dirá a todos a su derecha, ‘Vengan, pues han sido bendecidos por mi Padre; tomen su herencia, este reino ha sido preparado para ustedes desde la creación misma del mundo.

“Pues yo tenía hambre y me diste de comer, yo tenía sed y me diste de beber, yo era un extraño y me invitaste a tu hogar, yo necesitaba ropa y tú me la entregaste, yo estaba enfermo y tú me cuidaste, estuve preso y me visitaste.’

“Luego, los rectos le responderán, ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento? ¿Cuándo te vimos sediento? ¿Cuándo vimos en ti un extraño? ¿Cuándo te vimos en necesidad de ropajes? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso?’ ‘El Rey responderá, ‘Con sinceridad les digo, lo que hicieron por al menos uno de mis hermanos y hermanas, lo hicieron por mí.”

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Después de recitar esto, miró a la congregación y les relató lo que había experimentado esa mañana. Muchos empezaron a llorar, y muchos agacharon su cabeza avergonzados. Luego dijo, “Hoy veo una reunión de gente, no una iglesia de Jesucristo. El mundo tiene suficiente gente, pero no suficientes discípulos. ¿Cuándo decidirá convertirse en discípulos?” Y despachó la misa hasta la semana siguiente.

Seguir los pasos de Jesucristo debería tratarse sobre algo más que habladurías. Debería ser un estilo de vida que la gente alrededor de ti pueda admirar y compartir.” Sé tan cristiano como quieras, pero al menos sigue las enseñanzas de Cristo si vas a ostentar ese título.

Mateo 25:35-45

Crédit: Christ Global Network

Fotografía: Peter Griffin