Ella adopta a caballos rechazados y abusados, y luego los utiliza para ayudar a personas con necesidades especiales y Síndrome de Estrés Postraumático.

Marisa Striano ha tenido muchos caballos en su vida, pero nunca los consideró como una pasión. Su esposo en ese entonces le animó a encontrar su pasión en la vida, así que en el 2010, Striano dejó todo atrás Port Washington, Nueva York, y se mudó al North Fork de Long Island para comenzar una nueva vida.

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Krysten Massa

Mientras crecía, Striano siempre amó a los caballos, e incluso fue jinete de caballos de paso durante un tiempo. Luego de todos estos años, Striano se dio cuenta de que esa siempre había sido su pasión. Asumió la misión de brindarle hogar a caballos rechazados, abusados o demasiado viejos para trabajar.

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Fue entonces cuando ella y su hija, Jessie Siegel, decidieron crear su propia organización en Baiting Hollow, Nueva York, a la cual llamaron Spirit’s Promise Equine Rescue and Rehabilitation. Su establo Baiting Hollow alberga a 26 caballos que ella utiliza como animales de terapia.

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“Me ha cambiado al vida”, dijo Striano a la cadena de noticias Riverhead News Review. “Me tomó 50 años darme cuenta de que fui puesta en esta tierra con una misión – ayudar a la gente a sanar con la belleza de estos caballos”.

Spirit’s Promise trabaja junto al East End Hospice y otras organizaciones sin fines de lucro para ayudar a las personas con necesidades especiales y Síndrome de Estrés Postraumático, permitiéndoles interactuar con sus caballos a modo de terapia.

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El nombre “Spirit’s Promise” está inspirado en su propio caballo, Spirit, quien se volvió triste y enfermo en su establo. Para ayudarle a ponerse mejor, ella lo llevó a un refugio, en donde se enamoró de una yegua llamada Promise. Striano cree que estar acompañado es lo que trajo a Spirit de vuelta a la vida.

Haz clic aquí para conocer más sobre esta inspiradora organización.

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