20 cosas que debes recordar si amas a una persona con TDA.

Es un hecho. Las personas con TDA son difíciles de amar. Nunca sabes qué decir. Es como caminar a través de un campo minado. Avanzas despacio, con cuidado, de puntillas; sin saber si el siguiente paso (o palabra) será el que cause toda una explosión de emociones. Es algo que uno trata de evitar.

Las personas que sufren de TDA/TDAH suelen sufrir bastante. La vida es más difícil para ellos que para la persona promedio. Todo es intenso y parece magnificado. Sus mentes brillantes están constantemente ocupadas creando, diseñando y pensando sin descanso. Imagina lo que se siente tener una suerte de carrusel andando en tu cabeza, que nunca deja de girar.

Desde arrebatos emocionales hasta bipolaridad extrema; el TDA produce diversos comportamientos que pueden ser perjudiciales para las relaciones. Se trata de una misteriosa condición, a menudo llena de contradicciones y extremos. Por ejemplo, respecto a la capacidad de concentración, las personas con TDA no pueden concentrarse cuando están emocionadas o cuando su mente está enfocada en otra cosa. Sin embargo, cuando están interesados en un tema específico, se concentran a un nivel tan profundo que es difícil sacarlos de ese estado. Para ellos, comenzar un proyecto es todo un reto; pero detenerse una vez que ha comenzado es un reto aún mayor.

El amor verdadero es incondicional, pero el TDA genera situaciones que ponen a prueba los límites del amor. No importa si se trata de un hijo, novio, novia, esposa o prometida, el TDA puede poner a prueba cualquier tipo de relación. La mejor manera de superar estas pruebas es adoptado una nueva mentalidad para hacer frente a la montaña rusa emocional que el TDA genera en quien lo padece, todo el día, todos los días.

Comprender cómo se siente una persona con TDA te ayudará a ser más paciente, tolerante, compasivo y amoroso. Tu relación con el/ella se volverá más agradable y tranquila.

Esto es lo que ocurre dentro de la mente de una persona con TDA/TDAH:

1. Tienen una mente activa.

El cerebro TDA nunca se detiene. No tiene un interruptor de encendido/apagado. No hay frenos capaces de detenerlo. Es una carga que hay que aprender a manejar.

2. Escuchan, pero no absorben la información.

Una persona con TDA puede mirarte, escuchar tus palabras, ver tus labios moverse, pero luego de las primeras cinco palabras, su mente comienza a divagar. Ellos saben que sigues hablando y pueden escucharte, pero sus pensamientos se encuentran en el espacio exterior. Mientras hablas, solo piensan en cómo se mueven tus labios, o en que tu pelo está desarreglado.

3. Les es difícil mantener la concentración.

En lugar de mantenerse enfocados en lo que está delante de ellos, las personas con TDA solo miran a los colores de la pintura en la pared. Como si caminaran por un laberinto, empiezan a moverse en un sentido, pero necesitan cambiar constantemente su dirección para encontrar la salida.

4. Se ponen ansiosos fácilmente.

Como pensadores profundos, son sensibles a todo lo que ocurre a su alrededor. Estar en un restaurante ruidoso les puede sonar como estar parados en primera fila en un concierto de Metallica. Ver una noticia triste puede deprimirlos y ponerlos melancólicos o histéricos, como si el mundo se fuera a acaba mañana.

5. No pueden concentrarse cuando se emocionan.

Si se sienten preocupados por algo o están molestos, las personas con TDA no puede pensar en otra cosa que no sea en ello. Esto hace que concentrarse en el trabajo, conversar o socializar sea casi imposible en ese momento.

6. Se concentran muy profundamente.

Cuando las puertas de su mente están abiertas, las personas con TDA se sumergen en sus pensamientos como un buzo que salta a explorar el océano profundo.

7. Tienen dificultades para detenerse una vez que comienzan a hacer algo.

Y es allí, bajo las profundidades del océano, donde permanecen durante horas. Incluso cuando el oxígeno se les está agotando, si están disfrutando de la vista, no van a salir a respirar hasta que estén al borde de la hipoxia.

8. No son capaces de controlar sus emociones.

Para las persona con TDA, las emociones son como un huracán de categoría 5, desproporcionadas e incontenibles. Los cables cruzados dentro de sus brillantes cerebros hacen que los pensamientos y los sentimientos sean difíciles de procesar. Necesitan tiempo extra para lograr que sus sistemas funcionen correctamente.

9. Tienen arrebatos verbales.

Sus intensas emociones son difíciles de regular. Tienden a decir de manera impulsiva lo que piensan, a menudo cosas que luego lamentan haber dicho. Para ellos es casi imposible «editar» sus palabras antes de soltarlas a los cuatro vientos.

10. Sufren de ansiedad social.

Sentirse incómodos por saber que son diferentes hace que las personas con TDA eviten participar en los eventos sociales. Tienen miedo de decir alguna tontería o reaccionar de manera inapropiada. Mantener la distancia los hace sentir más seguros.

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11. Son profundamente intuitivos.

Para las personas con TDA, las cosas superficiales son como un manto invisible que penetran fácilmente. Ellos logran ver más allá. Este es uno de los aspectos agradables del TDA. Este rasgo inspirativo los convierte en genios creativos. Los inventores, artistas, músicos y escritores también suelen tener muy desarrollado esta capacidad.

12. Analizan desde un enfoque distinto.

Otro aspecto maravilloso del TDA es que, dado que las personas que lo padecen piensan de manera totalmente diferente, sus mentes abstractas encuentran soluciones a los problemas que los pensadores concretos no puede ver.

13. Son impacientes y nerviosos.

Se molestan fácilmente, quieren que las cosas ocurran de inmediato, juegan constantemente con sus teléfonos, se enrollan el cabello, hacen rebotar sus piernas sin parar… las persona con TDA necesitan estar en constante movimiento. La actividad constante es como una terapia Zen para ellos.

14. Son físicamente sensibles.

Los lápices se sienten pesados en sus manos. Las fibras de la tela que la mayoría de la gente consideraría suave les molesta o raspa. Las camas les parecen incomodas. Sienten en la comida texturas que ni te puedes imaginar. Como en el cuento de «La princesa y el guisante», pueden sentir un guisante debajo de veinte colchones.

15. Son desorganizados.

Apilar las cosas por montones es su método preferido para organizar. Una vez que terminan una tarea, colocan los papeles relacionados con la misma en una pila, sumándose progresivamente con más y más papeles hasta que las pilas se hacen enormes. Y es solo en este punto cuando las personas con TDA se sienten abrumadas, frustradas, y deciden que es hora de limpiar. Estas personas deben que tener cuidado para no convertirse en acaparadores. Es difícil para las personas con TDA mantener las cosas en orden, porque sus cerebros no funcionan de manera ordenada.

16. Necesitan espacio para caminar en círculos.

Al hablar por teléfono o tener una conversación, las personas con TDA piensan mejor si están en movimiento. El movimiento es como un calmante y le da claridad a sus pensamientos.

17. Evitan las tareas.

Tomar decisiones o realizar tareas a tiempo se les hace muy difícil. No porque sean perezosos o irresponsables, sino porque sus mentes están llenas de opciones y posibilidades. Elegir una de estas opciones puede ser problemático. Es natural para ellos evitar la toma de decisiones, ya que son sobre-pensadores. Se obsesionan con las ideas y se sumergen en las profundidades de su propia mente.

18. No pueden recordar tareas sencillas.

Otro rasgo paradójico del TDA es su efecto sobre la memoria. Las personas con TDA no pueden recordar, por ejemplo, buscar la ropa que dejaron temprano en la tintorería, comprar leche en el supermercado, o una cita con alguien. Por otra parte, recuerdan bien cada comentario, cita, y número de teléfono que escucharon durante el día. No importa cuántas notas adhesivas o avisos de calendario usen; sus mentes distraídas siempre estarán en otro lugar. Un detalle interesante es que recuerdan con mayor facilidad los elementos visuales. Por eso es común que tengan quince ventanas abiertas en la pantalla de su computador.

19. Suelen hacer muchas tareas al mismo tiempo.

Debido a la constante hiperactividad de sus mentes, una vez que finalizan una tarea se sienten listos para pasar a la siguiente sin cerrar la anterior. Cuanto más cosas a la vez, mejor. El «multi-tasking» es una de sus actividades favoritas.

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20. Son apasionados en todo lo que hacen.

El tacto, las emociones, las palabras y los pensamientos de una persona con TDA son poderosos. Todo se encuentra magnificado. Esto puede ser una bendición cuando se canaliza adecuadamente. Cuando una persona con TDA hace algo, lo hacen con todo su corazón y alma. Dan todo lo que tienen para dar. Son intensos, perceptivos y profundos. Esta cualidad es lo que hace a las personas con TDA tan amables.

Básicamente, las personas con TDA/TDAH tienen problemas para controlar sus impulsos. También tienen muchas cualidades impresionantes que usted aprenderá a disfrutar una vez que entienda cómo piensan y sienten. La compasión, la empatía y la paciencia te permitirán superar los momentos más difíciles. Es importante tomar cuidados contigo mismo; pasar tiempo a solas con regularidad, hacer lo que disfrutas, encontrar un grupo de apoyo, un terapeuta o un amigo sabio y compasivo, tomar vacaciones frecuentes, meditar, encontrar un pasatiempo y descubrir tu propia pasión. Pero por encima de todo, aprender a respirar profundo.

Varios de los más grandes inventores, artistas, músicos, empresarios y escritores tenían TDA/TDAH. Alcanzaron el éxito porque tenían un ser querido como tú, que les apoyaron en de sus luchas diarias. Reemplaza tu ira por compasión. Date cuenta del gran esfuerzo que les toma hacer cosas que para ti son fáciles. Piense en cómo funciona el cerebro TDA. Es como un cableado eléctrico formando circuitos equivocados. La próxima vez que pienses que son perezosos, irresponsables, desorganizados y que solo quieren evitar responsabilidades, trata de recordar lo mucho que les cuesta realizar las tareas más sencillas.

Sí, una persona con TDA / TDAH es difícil de amar, pero una vez que comprendas el peso de su carga, tu corazón se abrirá. El amor y la compasión ocuparán el lugar de la ira, y podrás ver su alma dulce y buena.