13 verdades sobre enamorarte por segunda vez

La segunda vez, nos enamoramos lentamente. De manera deliberada. No estamos apurados por estar con cualquier persona. Quieres que sea algo importante.

1. Sientes que tienes mucha suerte, porque pensaste que nunca te volvería a pasar.

2. Tus ojos están más abiertos.

No eres un adolescente tonto regalando tu corazón a cualquiera. Sabes cuáles son los riesgos del amor, lo doloroso que es cuando te rompen el corazón. Has perdido el amor y sabes que debes encontrar a alguien que haga que el riesgo valga la pena.

3. Cuando quisiste y perdiste a alguien por primera vez, pensabas que las cosas nunca iban a mejorar.

Tal vez pensaste que perdiste a la persona indicada y nunca encontrarías a alguien tan perfecto para ti. Pero lo hiciste; debes intentar no construir un pedestal tan alto esta vez. Querer a alguien no tiene nada de malo, pero no pierdas de vista que el mundo sigue siendo el mismo. Ambos son seres humanos y tienen sus fallas.

4. Te das cuenta que el amor no es perfecto, porque la gente no es perfecta.

Todos cometemos errores. No siempre estamos de buen humor, y a veces no son el tipo de persona que querías para ti, pero el amor es algo que vale la pena el trabajo duro, y eso también lo sabes.

5. Sabes que el amor puede ser más grande que un sentimiento pasajero.

6. Te interesa tener gracia durante las peleas (todo el mundo pelea, no te sorprendas).

No te importa tanto «ganar» la pelea como resolver los problemas y asegurarte de que las cosas van a ser mejores la segunda vez que el problema salga a flote.

7. Te das cuenta de que los finales felices solo aparentan serlo cuando les ves desde afuera.

Has estado enamorado hasta las estrellas y sabes que es un sentimiento pasajero. Solo son hormonas. Lo que necesitas es elegir a alguien que aún querrás a tu lado una vez que las hormonas y las mariposas se vayan. Alguien que te hará querer esforzarte para merecer ese amor.

8. La necesidad de subir selfies y fotos en pareja a las redes sociales disminuye.

No necesitas demostrar la emoción de haber encontrado a alguien que te ame y tú puedes amar de vuelta. Con saberlo es suficiente. El amor no se trata de demostrarle nada a nadie que no seas tú.

9. Tal vez no seas la persona más perfecta del mundo, pero te das cuenta de las cosas que te cuestan un poco más de esfuerzo y haces un esfuerzo de verdad por mejorar.

Tal vez se trate de dejar a un lado los celos, o de siempre querer tener la razón. No pasa de la noche a la mañana, pero siempre intentas confiar un poco más y aceptas que un poco de vulnerabilidad y desconocimiento no te va a matar.

10. Te enamoras lentamente.

Poco a poco y usando la cabeza. No hay apuro por estar con cualquiera. Las relaciones deben contar y ser importante.

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11. Descubres lo bueno de quedarte en casa.

Tu primer amor fue algo que querías mostrarle al mundo con mucha emoción. Ahora la emoción es vivir ese amor con un poco más de intimidad.

12. La razón de tu afecto no es cualquier interés en común (DIOS MÍO, LE GUSTA LA PIZZA Y THE BIG BANG THEORY, SOMOS EL UNO PARA EL OTRO), y te tomas el tiempo para evaluar a las personas.

Son más maduros e interesantes, y tienen algo más que ofrecer que «diversión» o «belleza.»

13. Te das cuenta de por qué pasan cosas malas.

Si no hubieras tenido un primer amor que fracasó, nunca te hubieras dado cuenta de lo fabuloso que es encontrar amor que funciona de verdad. Te has preparado para amar a alguien de una manera que nunca lo has hecho, y por mal que hayan salido las cosas, estás en un lugar mejor gracias a lo que te pasó.